El pasado 30 de diciembre la justicia patriarcal detuvo y encarceló a Patricia Godoy, con la excusa de falso testimonio, por su declaración en el juicio por el cuádruple femicidio de La Loma. ¡Exigimos la inmediata liberación de Patricia y seguimos pidiendo justicia por Micaela, Susana, Bárbara y Marisol!

Patricia Godoy se convirtió en luchadora contra la violencia machista y patriarcal a partir del asesinato de su propia hija, Marisol Gunther, en Melchor Romero. La Justicia patriarcal dejó impune al agresor, ex pareja de Marisol, con quien ella había terminado una relación poco tiempo antes por la violencia a la que éste la sometía. La causa fue caratulada como suicidio, pero Patricia nunca dejó de exigir que se investigue el hecho como un femicidio y que se haga justicia por su hija. Un par de años más tarde testificó en el juicio por el cuádruple femicidio de La Loma, su declaración contradijo la coartada de uno de los imputados Es por esta misma declaración que ese imputado la denuncia y que luego llevó a la detención y encarcelamiento de Patricia.

La condena, dictada por el juez Emir Alfredo Caputo Tártara, por supuesto falso testimonio en el marco del juicio por el cuádruple femicidio de La Loma en La Plata es sumamente escandalosa. Allí argumentan que la propia historia de vida de Patricia y su activismo feminista influyen de alguna manera en su percepción de los hechos. No es sólo una condena que busca absoluta impunidad para los femicidas, sino que además ataca directamente a militantes, activistas y luchadoras del movimiento feminista. Patricia no hizo más que declarar lo que vió, pero para la justicia patriarcal está mintiendo y así lo argumenta:

“Dicha circunstancia de vida y personal que le tocó atravesar a Godoy la colocó en una posición de cercanía (identificable) con relación a los familiares de víctimas que tuvieron que transitar similares pérdidas a raíz de acciones delictivas. De hecho […] (Godoy) participaba de las marchas de los pañuelos verdes. Precisamente, las marchas de los pañuelos verdes son el símbolo de las luchas feministas, y un ejemplo del reclamo social contra la violencia de género que padecen las mujeres. […] Es decir, existen elementos que permiten inferir que ese posicionamiento/sesgo pudo haber motivado a Godoy a faltar a la verdad de sus percepciones reales.”

Si una mujer se organiza colectivamente contra la violencia de género, entonces para la Justicia se puede esperar de ella que mienta deliberadamente e incurra en falso testimonio. Un ataque en regla al movimiento feminista que va en sintonía con lo que pregona Milei y todo su gobierno a nivel nacional.

El caso de Patricia está ligado al cuádruple femicidio de La Loma porque a 15 años de los femicidios de Bárbara Santos, Micaela Galle, Susana de Barttole y Marisol Pereyra, seguimos sin obtener justicia. Este caso fue emblemático en la región porque en su momento permitió agrupar a un pequeño pero importantísimo conjunto de familiares y agrupaciones feministas que buscaban justicia por casos de violencia machista. Todo esto cuatro años antes del #NiUnaMenos, cuando había que pelear para que en la sociedad realmente se entendiera lo que eran los femicidios.

Pero este ensañamiento no es casual, sino profundamente político. Se debe a que el movimiento de mujeres en Argentina tuvo en la pasada década conquistas importantísimas, primero con el #NiUnaMenos en 2015 y después con las enormes vigilias por el derecho al aborto, así como también con las inmensas movilizaciones del 8M, los paros de mujeres y los multitudinarios Encuentros Plurinacionales de Mujeres y Diversidades. Fue a partir de esas experiencias masivas de lucha y organización colectiva, siendo millones en las calles, que conquistamos aquello por lo que habíamos luchado durante años como la carátula de femicidio y el derecho a decidir sobre nuestros propios cuerpos.

Se trata de un ejemplo concreto y reciente de cómo es que los explotados y oprimidos, aún con todo en contra podemos dar peleas, ganarlas y hacer avanzar nuestros intereses. Por eso es que hoy el gobierno misógino de Javier Milei nos tiene como enemigos. Ataca nuestros salarios y condiciones de vida, desfinancia los organismos encargados de combatir la violencia machista, promueve discursos de odio y constantemente amenaza con arrebatarnos las conquistas de esta última década. La Justicia machista y patriarcal hace su parte como brazo legal del sistema capitalista patriarcal y aprovecha este contexto para perseguir luchadoras y dejar libres a violentos y femicidas. En el caso del cuádruple, no sólo permiten la impunidad sino que además van en contra de quienes, como Patricia, se animan a declarar en los juicios contra los femicidas y violentos.

Este acto de revanchismo sienta un precedente gravísimo que no podemos dejar pasar ya que nos deja en peores condiciones para conseguir verdadera justicia por todas las compañeras asesinadas. ¿Quién se va a animar a declarar como testigo contra un femicida si después la misma justicia te puede meter en cana por tu testimonio? Hoy en La Plata tenemos, por ejemplo, el caso de Rocío Alvarito que el pasado enero falleció al caer del balcón de su departamento. Ella convivía con su pareja y estaba siendo víctima de una relación de violencia machista que la había aislado de todo su entorno. Su familia reclama ahora que se investigue como femicidio, mientras que su novio afirma que ella se tiró sola en el marco de una discusión. La familia de Rocío está buscando a quienes se solidaricen y puedan testificar cómo fueron los hechos. Si permitimos que sentencias como la de Patricia queden firmes, casos como el de Rocío y similares se dificultará muchísimo conseguir testigos en favor de las víctimas. Estaremos ante un enorme retroceso para el conjunto de las luchas contra los femicidios y la violencia patriarcal.

El avance de la extrema derecha y los discursos de odio de Milei contra las mujeres y las diversidades buscan quebrar un movimiento que supo ser ejemplo para todos los explotados y oprimidos. Por todo esto es que, hoy más que nunca, hay que seguir acompañando la búsqueda de justicia por los casos de femicidio y en particular exigir la absolución para Patricia. El balance que tenemos que sacar es que ellos sólo pueden avanzar con sus ofensivas reaccionarias cuando nos retiramos de las calles y dejamos de confiar en nuestra propia fuerza y movilización como herramienta principal. Justamente por eso es que podemos revertir esta sentencia si damos la pelea de conjunto y ejercemos presión contra la Justicia patriarcal. Fue con lucha y organización en las calles que logramos avanzar en estas peleas y es con esos mismos métodos que nos vamos a defender de los ataques reaccionarios del gobierno y la Justicia cómplice de los violentos.

Seguiremos diciendo: ¡basta de femicidios y de complicidad patriarcal!

¡Justicia por Bárbara, Micaela, Susana, Marisol y todas las víctimas de femicidio!

¡Libertad ya para Patricia! ¡Decir la verdad no es delito!

¡La salida es colectiva y en las calles!

Malén B.

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