Al momento de escribir esta nota, Bolivia lleva su sexto día de huelga general indefinida, que ha desbordado al gobierno abriendo una crisis de magnitud que amenaza con eyectar al presidente Paz Pereira a tan solo 6 meses de asumir, mientras los cortes y manifestaciones se multiplican.

La chispa que encendió la pradera fue el rechazo a la Ley 1720, la cual, bajo la excusa de otorgar beneficios a los pequeños productores campesinos a través de “créditos rurales”, en realidad encubría los intereses del agronegocio eliminando protecciones claves —la inembargabilidad establecida en la Constitución del ’38 y refrendada en la Reforma Agraria del ’53—, abriendo un proceso de redistribución de la tierra que llevaba a su concentración en manos de los grandes terratenientes.1

La marcha de 1.000 km que emprendieron campesinos e indígenas llevó a la derogación de dicha ley y encendió otros reclamos contra el gobierno, su plan de austeridad y ajuste. La exigencia por la derogación de la Ley 1720 se combinó con el reclamo de aumento de salario dada la pérdida del poder adquisitivo, contra las privatizaciones, la desinversión en salud y educación, la ley “antibloqueo” y contra la eliminación del impuesto a la riqueza y el subsidio al combustible.

Luego de asumir, el gobierno de Paz Pereira anunció una serie de modificaciones, entre las cuales estaba la desregularización del combustible, provocando un aumento del 86% en la gasolina y más del 160% en el diésel. La vida diaria de los bolivianos está marcada por el desabastecimiento crónico, debiendo importar para cubrir la demanda interna, impactando directamente en los precios de bienes y servicios.

Frente a las protestas que se extienden y multiplican, donde miles de trabajadores, campesinos e indígenas bajan desde El Alto a La Paz al grito de “ahora sí, guerra civil” y las acciones se replican en otros puntos de Bolivia, la policía y el ejército se han visto desbordados, llevando a su acuartelamiento, aunque se han registrado 4 trabajadores asesinados y más de 127 detenidos a manos del aparato represivo.

El gobierno se encuentra incapacitado de resolver la crisis que se ha abierto, por lo cual ensaya maniobras como intentar establecer mesas de diálogo, rediscutir la Ley 1720 “incluyendo a todos los sectores” para simular diálogo y paz, mientras, por otro lado, acusa a quienes se movilizan como parte de un “plan del narcotráfico y el terrorismo”. El mismo discurso utilizado por el imperialismo yanqui y Trump para intervenir en la región —como el de Maduro y el “Cártel de los Soles”.

En este contexto, los sectores de derecha han movido sus fichas. El gobierno de Trump, junto a su “Escudo de las Américas” —ese rejunte de presidentes de extrema derecha y lamebotas de Trump en la región— e Israel, han salido a dar su apoyo al convaleciente gobierno boliviano contra “los golpistas”. Así las cosas, Milei envió dos aviones Hércules con pertrechos para la represión, repitiendo el escenario de 2019 cuando Macri envió armas a los —verdaderos— golpistas que depusieron a Evo Morales.

A nivel interno, han convocado para el jueves 21 una “gran marcha por la democracia”, organizada principalmente por la “Asamblea por la Cruceñidad”, un grupo de empresarios racistas y conservadores involucrado en el golpe de Estado de 2019 y en el gobierno de Áñez. Es decir, los responsables políticos de las masacres de Senkata y Sacaba —donde decenas de civiles fueron asesinados por las fuerzas del Estado en 2019—.

Hoy la situación está abierta: por un lado, el gobierno de derecha de Paz Pereira apoyado por Trump y la extrema derecha; y por el otro lado, el pueblo trabajador, campesino e indígena que sale a las calles exigiendo la renuncia del presidente.

¡Desde la Organización Socialista de los Trabajadores enviamos nuestro apoyo al pueblo de Bolivia y exigimos la renuncia inmediata del gobierno reaccionario de Paz Pereira! La salida de fondo para el pueblo boliviano es la conformación de un gobierno obrero y campesino, democrático y apoyado en las grandes mayorías populares.

Germán C.


  1. https://congrezoo.pe/america-latina/2026/05/16/ley-1720-que-decia-la-norma-y-por-que-termino-siendo-abrogada/ ↩︎

TE PUEDE INTERESAR