Del 20 al 24 de abril se desarrollaron las elecciones estudiantiles en la UBA. Estas fueron adelantadas de manera antidemocrática por la gestión de la universidad, en complicidad con las agrupaciones peronistas y radicales para evitar la lucha contra el plan de Milei que sigue sin aplicar la ley de Financiamiento Universitario y sostiene salarios de miseria.

El año empezó con paros de docentes y no docentes, pero el movimiento estudiantil, todavía, no entra en la escena política. Esto se explica porque las organizaciones peronistas y radicales tienen la política de encauzar el malestar social hacia el 2027 y no quieren que se desarrolle la lucha contra el gobierno. Saben que, si el movimiento estudiantil ingresa con sus métodos históricos, la situación política puede cambiar y se puede ganar, pero su preocupación no está puesta en ganarle a Milei sino, por el contrario, en que no se cuestione su gobernabilidad.

Así, con pocas clases y sin convocatoria a asambleas por parte de las conducciones, el movimiento estudiantil no pudo encontrarse ni organizarse frente al conflicto universitario. En este contexto adverso se expresaron cambios por derecha en los centros de estudiantes de la UBA como en la facultad de Sociales, donde la UES desplazo a la 15 (Mella + La Cámpora) y en Veterinaria los radicales le ganaron al Partido Obrero. También bajó la participación en varias facultades. Quien triunfó verdaderamente en esta elección fue Yacobitti, que intenta negociar con el gobierno una nueva ley.

Esperar al 2027 y no luchar le abre paso a la derecha

La elección se desarrolló en uno de los peores momentos para el gobierno de Milei. Se acumula bronca por la situación económica y la corrupción de Adorni. Por otra parte, el peronismo no tiene un programa frente a la crisis y habla de un 2027 con Pichetto, Moreno, Villarruel y, ahora también, el pastor evangelista y residente de EEUU, Dante Gebel. Orientación que tiene el sentido y la intención de volver a complacer a los empresarios y ganarse su confianza. Una estrategia que hace tiempo viene fracasando y que llevó a que hoy esté gobernando Milei: girar a la derecha y desmovilizar.

En la Facultad de Sociales la Lista 15 (La Mella + La Campora + Acción x Sociales) ganó en el 2024 prometiendo ser más combativa que la conducción anterior, pero tuvo la política que el peronismo tiene en cada lugar de estudio y trabajo (cuyo punto más alto fue la traición de la CGT entregándole la reforma laboral a Milei y los empresarios): la de esperar al año que viene y evitar una lucha en serio para ganar. Así, La Mella empezó el año siendo cómplice de las autoridades radicales de la UBA para adelantar las elecciones y evitar que se desarrolle el conflicto, al mismo tiempo y siendo consecuente, no convocó a una sola asamblea y permitió el ingreso de los libertarios a la facultad. Solo se dedicaron a hablar de cuestiones académicas y de gestión.
Es necesario sacar un balance de cómo se enfrenta a la derecha. Cuando nos organizamos desde abajo retrocede la derecha y estamos en mejores condiciones, cuando se desmoviliza al movimiento estudiantil la derecha avanza y, por ende, estamos en peores condiciones. Los estudiantes que están en contra de este gobierno se preguntaban por qué no había lucha, por qué el centro de estudiantes no era combativo y reflejaban querer encontrarse en un espacio de organización. La Lista 15 demostró no ser una alternativa para quienes quieren organizarse contra Milei y por eso perdió las elecciones abriéndole paso a la derecha.

La experiencia con el gobierno y el peronismo: una oportunidad para la izquierda que el FIT limita

La experiencia que vienen desarrollando los trabajadores y los estudiantes con el gobierno y con el peronismo, abre una oportunidad para la izquierda, pero, como se vio en estas elecciones, no es automático y, menos aún, sin lucha.

Frente a esta oportunidad, el FIT fue dividido en la mayoría de las facultades manifestando un problema: no tienen una política de conjunto para agrupar a la vanguardia estudiantil y ofrecerle una alternativa, como se expresa también en la división del 1ero de Mayo.

El PTS, siendo el principal responsable de esta división por encabezar el frente, orienta su actividad poniendo por delante la autoconstrucción de su propio partido a expensas de una política que permita el avance de la conciencia y organización del conjunto de la clase trabajadora y el movimiento estudiantil, mostrando una alternativa. El resto del FIT tampoco tiene una política en ese sentido. Ver nota de debate sobre el 1ero de Mayo.
Desde La Revuelta en la OST, creemos que es necesario que los frentes de la izquierda sirvan para un reagrupamiento del activismo que hoy quiere luchar contra Milei, como se expresó en el 24M. Una política que permita que cada vez más trabajadores y estudiantes hagan la experiencia presionando a las direcciones traidoras, mientras que al mismo tiempo nos preparamos para desbordarlas. La izquierda se puede mostrar como una verdadera alternativa en la medida que impulsa la organización por abajo.

Desde La Revuelta nos presentamos por primera vez en la UBA aportando un debate para el conjunto

Hace poco más de un año que venimos desarrollando una actividad política y militante en la Facultad de Sociales y este año nos presentamos en las elecciones en conjunto con la Lista 17 (PTS-PO-IS).

Utilizamos las elecciones para transmitir una idea fundamental: el movimiento estudiantil tiene que irrumpir en la lucha contra Milei para ganar el conflicto universitario. Los estudiantes somos el sujeto político central en la pelea por la defensa de la educación pública. Un sujeto que cuando entra en escena puede torcerle el brazo al gobierno. Retomando la unidad obrero-estudiantil que supo cambiar el rumbo de la historia y enfrentar a los gobiernos más reaccionarios.

Al llevar adelante esta campaña tuvimos reflejos por parte del estudiantado y también de la docencia de la necesidad de hablar “de la realidad”. Es decir, que se hable de la situación política y de cómo nos organizamos frente a los ataques de Milei. Algo que estuvo ausente en la campaña de las agrupaciones pero que, por abajo, a tono con el clima general, se empieza a expresar.
Esos reflejos expresan por qué en estas elecciones la izquierda tuvo un leve crecimiento, pero también por qué un gran sector decidió no votar (una crisis de representación que se viene manifestando nacionalmente, sumado al adelantamiento de las elecciones). Como explicamos anteriormente, en primer lugar, es por los esfuerzos de la gestión y las burocracias estudiantiles de evitar que haya lucha y, en segundo lugar, porque en la izquierda se impuso la lógica del FIT meramente electoral, sin intervención del activismo. Esos son algunos de los elementos que abonan a que todavía no se pueda ver una perspectiva.

Es por ello que es necesario impulsar la autoorganización desde abajo para que el movimiento estudiantil tome en sus manos la pelea contra este gobierno y por la aplicación de la ley de financiamiento universitario. Para que no sólo vaya a las acciones que se convocan “por arriba”, sino que también discuta qué medidas llevar adelante y se organice convenciendo a cada vez más compañeros. Es así cómo se muestra la perspectiva. Sólo en la medida que se impulse el desarrollo del movimiento y la lucha por abajo es que la izquierda va a poder avanzar en posiciones y superar los límites que hoy encuentra.

Este es el debate que aportamos desde La Revuelta al conjunto del movimiento estudiantil en la Facultad de Sociales y para el cual vimos que había un importante espacio. Porque consideramos que es la política que hay que tener para ganar el conflicto y sacarnos de encima a las conducciones traidoras.

Por una 4ª marcha federal organizada desde abajo y con protagonismo estudiantil

Nos queda por delante la 4ª Marcha Federal Universitaria el próximo 12 de mayo. Si bien la marcha es llamada por el CIN, (las mismas autoridades que adelantaron las elecciones y están negociando con el gobierno) es la próxima parada del conflicto universitario donde se puede replicar la histórica marcha del 23 de abril, unas de las más importantes contra Milei. Pero ya vimos que solo con ese tipo de movilizaciones no alcanza, hace falta que el movimiento estudiantil irrumpa y se organice desde abajo con sus propios métodos de lucha. Porque para derrotar a Milei necesitamos acciones masivas y por ahora las conducciones traidoras son quienes tienen esa capacidad de convocatoria. Por eso hay que imponerles las acciones de lucha y organización. A esto nos referimos con tener una política hacia el conjunto de la vanguardia estudiantil: organizarnos desde abajo entre la izquierda y el activismo. Es necesario arrancarles a los centros de estudiantes las asambleas, los espacios de discusión para sumar a más compañeros y compañeras a la lucha, las tomas, etc. Estos son los métodos que marcan el camino a seguir.

¡Queremos agradecer a quienes nos acompañaron con su voto en estas elecciones y se acercaron a conocernos!

Sumate a La Revuelta para dar esta pelea política por un movimiento estudiantil que irrumpa y luche contra el gobierno reaccionario de Milei, en unidad con la clase obrera y el movimiento feminista. Por el reagrupamiento de la izquierda y el activismo para superar las conducciones traidoras y ofrecer una alternativa al conjunto de los estudiantes.

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